Mis buenos lectores:
Todavía recuerdo con nostalgia cuando estaba en la cama del hospital una tarde y mis padres me trajeron un libro maravilloso. Se trataba de "La Isla del Tesoro" en una de esas ediciones noveladas de Bruguera con unas ilustraciones maravillosas y que fueron de esas que me incitaron a dibujar de niño.
Leerla en aquel ambiente de hospital fue lo mejor que me pudo pasar, pues no estaba este muy lejos del mar y si abría la ventana podía escuchar las gaviotas y las olas a lo lejos.
Tiempo después junto al grupo de tebeos de Mortadelo llegó nuevamente "La Isla del Tesoro" en la adaptación a cómic de "Joyas Literarias Juveniles". Mirando la novela y el cómic todavía disfruté, como niño, la obra mucho más pues podía ver más situaciones, más personajes y más ambientación. Realmente lo disfrute y creo que ese disfrute es necesario para los niños y niñas e incluso para jóvenes y adolescentes. Es fácil meterse en la piel de Jim siendo joven, y ver la parte de aventura, pero más difícil entender los personajes adultos.
Un día tiempo después de tener yo ya en casa los libros el profesor en el colegio llegó con la edición de ANAYA. Nos dijo que íbamos a leer ese libro pero también a ver la película y que después cubriríamos unas fichas de actividades no muy diferentes a las que hoy en día podemos encontrar de la propia editorial ANAYA o de LOQUELEO (Guía de Lectura, La Isla del Tesoro).
Junto a mis compañeros de aula me reencontré con el libro. Y pude compaginar la lectura de mi edición con la que trajo el profesor. Fue algo revelador que yo no he entendido hasta que he sido adulto.
Si mis compañeros se quedaron en la parte de aventuras yo encontré las diferencias a nivel de traducción, las diferencias que hacían de este una obra todavía legible y que perfectamente hoy en día diría que hacen de esta una obra no sólo para niños o jóvenes sino también para adultos.
Existe una razón. De niños aventuras, bien y mal, lo sencillo de las obras. De adulto y dependiendo de las traducciones. Yo ahora con las de Bruguera, Anaya, Xerais e incluso las adaptaciones para teatro y cine he visto algo que de niño no veía: los dilemas morales profundos de los personajes (de todos y cada uno, de Jim a Silver, pasando por capitán y marineros), descubrir que algunas veces existen tesoros más importantes que el oro, reconocer que no todo ser humano es bueno o malo por naturaleza sino que todos podemos hacer cosas buenas y malas dependiendo de la situación en la que nos encontramos. También he descubierto el cambio del viajero. Hay personajes ya adultos que no cambian o no cambian de una forma profunda, pero el protagonista Jim se encuentra con el mismo efecto que encontramos despues en Bilbo en "El Hobbit", cuando retorna a su hogar ya no es el mismo "niño", ya no tiene el mismo carácter y conocimiento del mundo y del ser humano.
Es un libro que en definitiva recomiendo a todo lector joven o adulto. a las gentes de clubes de lectura tanto como a los escolares. Es un libro para ser leído en dos tiempos, cuando se es niño o adolescente, como niño a adolescente y ahí las aventuras toman relevancia; cuando se es adulto como adulto analizando esos recovecos de la moral, del crecimiento, de la seducción del mal, de la pérdida de la inocencia, la ambición y la traición, la construcción de la identidad.
No es una simple novela refugio, no es algo sencillo, no tiene la misma lectura de niño que de adulto se podría decir que es como otra obra de R.L. Stevenson "El Extraño caso del Dr. Jeckyll y Mr. Hyde".





















