jueves, 19 de marzo de 2026

"LEJOS DE EGIPTO" de André Aciman

 Amigos lectores:

Tengo que decir que leí este libro primero dentro de las actividades del club de lectura "Arzúa Le", pero después me lo he descargado en digital para leerlo con algo más de calma.

Tras ello llegué a la siguiente conclusión.

Cada comentario merece su momento de ser redactado para no escribir sin fundamento, para no escribir cuando las palabras son un fruto maduro. En mi caso, estas palabras y sobre esta obra, llegaron en un momento de lo más extraño: un entierro.

Estaba de pie junto a una columna en ese silencio respetuoso y orante de los entierros, de los verdaderos entierros, cuando una ventana brilló con la luz del sol entre las nubes y casi esperé escuchar "La Flauta Mágica" de Mozart mientras esperaba un milagro o algo parecido. Algo así sucedió. Entonces acudió a mi el libro de Aciman.

En ese momento "Lejos de Egipto" resurgió a través de la gente agolpada en la iglesia como si fuese el zoco descrito en las "Mil y una noches". Llamó a mi puerta como "Liseta de Constans" de Folch i Torres a través de la relevancia de los personajes casi como un tono emocional que se acerca mucho al dramatismo teatral.

Mientras la ventana brillaba con la luz del sol comprendí por que esta novela, a pesar de tener una buena narrativa a algunos lectores les puede costar. Creo que es por el realismo que expone como sucede en "La adultera" de Theodor Fontane, por su sentido de saber viajar entre culturas, por ese toque que si fuese lo que está ante mi una película diría que recuerda esas películas de John Ford llenas de incertidumbre, y la búsqueda de uno mismo y la identidad propia. 

Es una novela que me ha sorprendido para bien, y no por dar el "para bien", y me costaba describir en palabras hasta este momento.

Reconozco que es de esas obras que vale la pena. No es aburrida e invita a jugar con los personajes en la búsqueda de comprender algunas situaciones.

Le doy un aplauso a pesar de la incertidumbre que me trasmitió por momentos y razones tan diversas como inexplicables.