viernes, 25 de septiembre de 2026

"EL CORSARIO NEGRO" de Emilio Salgari

Un saludo lectores diversos: 

Si hay una historia que me atrajo cuando era niño fue "El Corsario Negro". No llegó a mi como novela en un inicio si no como un maravilloso cómic en las colecciones de "Joyas Literarias Juveniles" y "Famosas Novelas". Cómic que acostado en una cama o sentado en un sofá en reposo, lo disfruté.

Al leer actualmente esta obra de Emilio Salgari entendí una cosa que de niño no comprendía, ¿por qué esa insistencia en encasillar esta historia como "novela juvenil de aventuras"? Me fue mostrado que era después de pensarlo con cautela pasión por destruir su valor como historia. Sin embargo, como alguien dijo una vez "la pasión de destruir es también una pasión creadora". Y, una pasión que quiere convertir a Salgari en un "escritor menor" hace que cuando uno lee aún en cómic, la obra, descubre que ese fervor por diluir pertenece a esos tímidos y cobardes que quieren embaucar a la gente. La obra se nos muestra como una obra mucho más potente y maravillosa de lo que señalan las etiquetas impuestas.

Esta claro, y yo reconozco, que como toda obra literaria "El Corsario Negro" tiene sus taras, sus fallos, es cierto. Es algo innegable. Pero como toda obra nace para intentar ascender a los cielos de la literatura, y eso es algo que no todas consiguen. Fallos en fechas, descripciones de elementos, la formalidad y lenguaje usados, elementos físicos...

Salgari en esta novela puede tener por momentos cualquiera de ellos, pero consigue con su relato la abstracción y viaje del lector. Esa abstracción es lo que a mi ver esta historia en cómic o en novela me permita ver aquello que le da su verdadera consagración, lo que hace que supere críticas o fallas. Es lo que convierte en una gran novela aquello que puede ser vendido de inicio como una "obra menor" dentro de la literatura, tanto en la propia época de Emilio Salgari como hoy en día. Definitivamente, no estamos ante una "obra menor" de un "escritor menor" como muchas veces que quiere dar a entender cuando se dice eso de que es "literatura juvenil" o "literatura de aventuras".

Esta obra nos habla no solo de venganza o de aventura si no de la capacidad de libertad del ser humano, de sus aspiraciones, de la ascensión y la caída, y del tesón para llevar hacía el culmen su camino o el camino que ha sido elegido. Es la libertad de la voluntad. Eso no lo tienen muchas novelas de aventuras ni actuales ni de la propia época de Salgari.

Precisamente es lo que me gustó de esa obra pues consigue saltar la mera lectura y transformar al lector en espíritu y en conocimiento de que hacer ante situaciones diversas. Enseña a hacer elecciones.

Ahora bien, si en la lectura de la novela más de adultos que de niños no nos desprendemos de las etiquetas, entonces, en virtud de eso jamás se le podrá ver lo adecuado y profundo de la historia. No se le verán los mensajes y enseñanzas que nos puede aportar. Eso es algo realmente triste. Pues esta historia es algo más que piratas, corsarios y aventuras...

Tal vez hemos de mirar que concepto del hombre nos presenta Emilio Salgari para comenzar a ver los que hay más allá de la mera "novela juvenil de aventuras". 

Yo, un simple y sencillo lector, os invito a buscar la esencia de esta obra no solo desde la época en que fue escrita si no desde la que se encuadran aventuras y personajes. Ver su realidad e incluso manteniendo distancias obvias comparar con nuestra propia realidad. Os aseguro que os sorprenderá mucho, o casi tanto como a mi cuando le leí por última vez.

lunes, 7 de septiembre de 2026

"THE NIGHT WALK MEN" Jason McIntyre


Lector que te tropiezas con estas palabras: 

Existe en el arte un cuadro cuyo nombre es "La Balsa de La Medusa" de Gericault. Al igual que en ese cuadro tenemos en literatura esta obra que hoy nos ocupa: "The night walk Men" de Jason McIntyre. Es breve, misteriosa, llena de fantasía oscura y elementos sobrenaturales. Una de esas obras que uno muchas veces no recuerda exactamente como llegó a ella. Pero en mi caso pudo ser al verla en algún momento o en Amazon o en la tienda de iBooks. 

Comparaba hace un momento la obra de McIntyre con el cuadro de Gericault por ese tono de misterio y oscuridad que ambos tienen. Está claro que viven ambás en este lenguaje literario que trata de entroncar con el sentimiento romántico  de autores  como Goethe o Hodelin y que en ella además se nos presenta a seres misteriosos relacionados con la vida y la muerte; y, que influyen en el destino de las personas.

Pintura, literatura...

Muchas veces además música, y en este caso veo que como con las composiciones de Gerland me gustó la obra por su originalidad. Esos seres misteriosos no surgen solo del terror y para crear inquietud en el lector sino que muestran parte de nuestros propios sentimientos como lo hace la música citada ahora mismo o el arte que citamos al inicio. Eso le da interés al relato, pero a la vez le otorga un toque de oscura inquietud que muchos lectores agradecerán pero que para otros no será algo que les atraiga realmente a la obra.

También resulta interesante la manera en que el autor consigue mantener la atención, y eso si consigue atrapar a los lectores que no gustan del miedo, sin necesidad de explicar constantemente lo que está sucediendo. La narración deja espacio para la duda a un nivel casi cartesiano y hace que el lector avance con cierta incertidumbre necesaria para crear evasión, intentando interpretar las situaciones y descubrir qué hay detrás de ellas. Tengo claro que es una forma de contar la historia que hace que la lectura resulte más participativa.

El ambiente que se crea es tétrico y misterioso. Algo que a mi me recordó ese momento en que un día caluroso uno entra en una casa vieja donde la penumbra rodea toda habitación y mobiliario. Transmite una sensación de thriller  psicológico que atrapa al lector y que incluso me recordó al cine películas en cierto sentido tan distintas como "Psicosis" y "Los Otros" (cosa que todavía estoy tratando de descubrir la razón de esa percepción, tal vez vosotros podraís llegar a una conclusión). 

Otro aspecto destacable es el ritmo del relato. No juega con el ritmo lento de otras novelas de corte similar. No, al tratarse de una obra breve, lo hace con un ritmo más rápido pues los acontecimientos se desarrollan de manera bastante directa y no hay demasiados momentos que hagan flaquear la narración y que la historia pierda fuerza. Esto permite que la atención se mantenga hasta el final y que las distintas escenas vayan construyendo poco a poco la sensación de extrañeza que caracteriza la lectura de esta obra.

Sin embargo, al leer la obra también concuerdo con otros lectores en que existen cuestiones sin resolver en la obra sobre el mundo en el que viven esos extraños seres. Con todo para mí como lector es algo parcialmente positivo pues invita a que hagamos algo que con muchos libros no hacemos por darnos los autores todo masticado: Imaginar. 

Imaginar es algo muy importante para el ser humano en lo positivo y en lo negativo pues ayuda a prepararse psicológicamente para muchas cosas que en la vida normal a uno no le suceden, pero en literatura cuando uno se mete en lo que es cada personaje si aprende de ello y si obtiene ese conocimiento.

Además, creo que la obra funciona especialmente bien porque no busca ofrecer una explicación sencilla a todo lo que ocurre. No quiere ser algo obvio y claro. Así el autor en lugar de cerrar completamente la historia, deja que cada lector pueda sacar sus propias conclusiones. De esta manera, el significado de algunos acontecimientos puede variar según la interpretación de quien lee estos, haciendo que el relato tenga una dimensión más personal, única y envolvente.

Me ha parecido una lectura corta respecto a otras que leo normalmente. Normalmente leo libros mucho más extensos y este es de los pocos que he leído que me pareció relativamente corto. También tengo que decir que para un lector es entretenida, sobre todo para aquellos amantes del misterio y lo sobrenatural. Es en definitiva, nos encontramos ante una obra que atrae por su originalidad en la idea y esa atmosfera sofocante que logra crear para luego aprisionar al lector entre sus páginas mientras lee.