jueves, 19 de febrero de 2026

"LA ISLA DEL TESORO" de R.L. Stevenson

 

Mis buenos lectores:

Todavía recuerdo con nostalgia cuando estaba en la cama del hospital una tarde y mis padres me trajeron un libro maravilloso. Se trataba de "La Isla del Tesoro" en una de esas ediciones noveladas de Bruguera con unas ilustraciones maravillosas y que fueron de esas que me incitaron a dibujar de niño. 

Leerla en aquel ambiente de hospital fue lo mejor que me pudo pasar, pues no estaba este muy lejos del mar y si abría la ventana podía escuchar las gaviotas y las olas a lo lejos.

Tiempo después junto al grupo de tebeos de Mortadelo llegó nuevamente "La Isla del Tesoro" en la adaptación a cómic de "Joyas Literarias Juveniles". Mirando la novela y el cómic todavía disfruté, como niño, la obra mucho más pues podía ver más situaciones, más personajes y más ambientación. Realmente lo disfrute y creo que ese disfrute es necesario para los niños y niñas e incluso para jóvenes y adolescentes. Es fácil meterse en la piel de Jim siendo joven, y ver la parte de aventura, pero más difícil entender los personajes adultos.

Un día tiempo después de tener yo ya en casa los libros el profesor en el colegio llegó con la edición de ANAYA. Nos dijo que íbamos a leer ese libro pero también a ver la película y que después cubriríamos unas fichas de actividades no muy diferentes a las que hoy en día podemos encontrar de la propia editorial ANAYA o de LOQUELEO (Guía de Lectura, La Isla del Tesoro). 

Junto a mis compañeros de aula me reencontré con el libro. Y pude compaginar la lectura de mi edición con la que trajo el profesor. Fue algo revelador que yo no he entendido hasta que he sido adulto.

Si mis compañeros se quedaron en la parte de aventuras yo encontré las diferencias a nivel de traducción, las diferencias que hacían de este una obra todavía legible y que perfectamente hoy en día diría que hacen de esta una obra no sólo para niños o jóvenes sino también para adultos.

Existe una razón. De niños aventuras, bien y mal, lo sencillo de las obras. De adulto y dependiendo de las traducciones. Yo ahora con las de Bruguera, Anaya, Xerais e incluso las adaptaciones para teatro y cine he visto algo que de niño no veía: los dilemas morales profundos de los personajes (de todos y cada uno, de Jim a Silver, pasando por capitán y marineros), descubrir que algunas veces existen tesoros más importantes que el oro, reconocer que no todo ser humano es bueno o malo por naturaleza sino que todos podemos hacer cosas buenas y malas dependiendo de la situación en la que nos encontramos. También he descubierto el cambio del viajero. Hay personajes ya adultos que no cambian o no cambian de una forma profunda, pero el protagonista Jim se encuentra con el mismo efecto que encontramos despues en Bilbo en "El Hobbit", cuando retorna a su hogar ya no es el mismo "niño", ya no tiene el mismo carácter y conocimiento del mundo y del ser humano. 

Es un libro que en definitiva recomiendo a todo lector joven o adulto. a las gentes de clubes de lectura tanto como a los escolares. Es un libro para ser leído en dos tiempos, cuando se es niño o adolescente, como niño a adolescente y ahí las aventuras toman relevancia; cuando se es adulto como adulto analizando esos recovecos de la moral, del crecimiento, de la seducción del mal, de la pérdida de la inocencia, la ambición y la traición, la construcción de la identidad. 

No es una simple novela refugio, no es algo sencillo, no tiene la misma lectura de niño que de adulto se podría decir que es como otra obra de R.L. Stevenson "El Extraño caso del Dr. Jeckyll y Mr. Hyde".


domingo, 15 de febrero de 2026

"EL GATOPARDO" de Giuseppe Tomasi di Lampedusa

 

Lectores y lectoras:

Una frase del libro retumba en nuestros oídos durante toda su lectura: "Para que todo siga igual, todo debe cambiar."

Curiosamente una de las lecturas que me han pasado en lista como de interés para hablaros en el podcast es de este libro. Y, lo mágico de todo ello es que yo ya lo tenía en lista por otra vía el Club de Lectura Arzúa Le.

Muchos concuerdan en que esta obra de Lampedusa es una de las más relevantes del s. XX en Italia, tal vez por la igualdad entre revuelo y admiración que despertó entre los lectores italianos de su época.

Personalmente, después de leerla no soy capaz de definirlo como novela histórica, pues creo que es más una novela que juega con la apariencia y el contexto de la Historia para contar "algo" que se intuye en toda la obra pero que tarda uno en descubrir: la psicología de las personas y la sociedad en la que viven.

Pero si puedo percibir esa misma idea narrativa que encontramos en otra obra que también ha sido llevada al cine con bastante efectividad: "Doctor Zhivago" o "El doctor Zhivago" de Pasternak.

La novela se centra en el Príncipe de Salina y, por así decirlo, cierto ambiente de nobleza y burguesía, de políticos y politizables que son siervos sin saberlo. El autor juega con el tiempo y los sucesos dependiendo de la necesidad narrativa y el contexto al que se quiere llegar. Más, estoy seguro que el autor conseguiría el mis efecto en el lector si lo desease si el protagonista fuese un méndigo y toda la acción se rodease de ese otro ambiente contrapuesto al que se presenta en la novela.

Virtud, educación, seducción, carisma... Son cosas que la obra nos presenta como elemento precisamente para atraernos como lectores. Más a mi me gusta más ese eco que es la voz de la conciencia que tiene la obra que podría ser representado por el sacerdote.

De una forma narrativa con un ritmo anticuado para el s.XX y no digamos en s. XXI se descubre como un juego con el lector al que de inicio le parecerá tan pedante, hedonista y egocéntrica como el protagonista. Es un juego, y no creo que sea su problema sino una concesión desde el presente del autor al futuro de quienes la lean para que recuerden otra forma de narrar.

Además nos invita la obra a que no olvidemos otro personaje importante de toda la obra: Sicilia. Es en ella donde se nos presenta una realidad a exponer.

Sociedad, historia, romance.. la obra expone y se expone hablando de defectos tanto como de virtudes, señalando las cosas a corregir, abusos que repudiar pero también valores y tradiciones que se han ido perdiendo, olvidando, ocultando pero que siguen prevaleciendo bajo la fachada de modernidad que hay en nuestros propios días.

Creo no haberlo disfrutado como debiese pues el cine me ha condicionado mucho a la hora de leer la obra. Sin embargo, pienso darle un tiempo y volver a leerla sin tiempos, ni prisas ni la presión de leerla dentro de un club de lectura.

Vosotros si podéis leedla antes de ver la película, cosa que yo no hice.

"LA ESTRELLA DEL SUR" de Julio Verne y André Laurie

Un saludo lector que aquí llegas:
 

En esta publicación hablaré de una obra en dos versiones distintas: "La Estrella del Sur" de Julio Verne y André Laurie. En seguida entenderéis la razón de no poner solo a Julio Verne.

Si tengo que hablar de esta obra, tengo que hablar de mi desinformación durante años. No sabía que existía esta obra vinculada a Verne o no la guardaba retenida en mi memoria como las otras que tengo en mi estantería; y, pensaba, de hecho, que no la tenía entre las obras de este autor en mi colección hasta que me sacaron de mi error.

La razón de esa ignorancia era sencilla. no había profundizado suficiente en la biografía y bibliografía de Verne y no había mirado bien mis libros de "Joyas Literarias Juveniles" de Bruguera. No miré ni biografía ni adaptaciones. no sabía de esta forma nada de André Laurie, por ejemplo (gracias al Podcast Annavalaina eso cambió).

Llegué a esta obra, por tanto, desde el cómic y el desconocimiento, como un elefante que quiere entrar sin hacer ruido para ver una representación teatral que ya ha comenzado; pero, descubrí en ella una obra excepcionalmente actual. Una obra crítica con la sociedad de su época que bebe de ese Balzac de "La comedia humana" o nos lleva a autores actuales como Xavier Alcalá y "Carcere Verde".

Esta obra lo hace como puente, como conciencia social y política. no es "Cinco semanas en globo" o tampoco "Dos años de vacaciones". Es una obra crítica como las de Zola, como Haggard. Sí, una obra muy crítica con la sociedad de su época y su idea de llevar el mundo, pero también con la actual que mantiene esa vieja idea de llevar el mundo. Es por eso que creo que pasó más desapercibida para lectores como yo. No aparecía en las listas escolares o las biografías habituales. No interesaba ese impulso de pensamiento crítico durante muchos años.

¿Por qué? Por ser una novela incómoda y es un cómic incómodo también.

Si tengo que resumir lo que ha pasado por mi mente mientras la leía es que me ha gustado descubrirla. Saber que existe. Tener la posibilidad de leerla en francés y español. No sólo quedarme con el cómic que está genial también.

Os invito a que leáis esta historia os encontréis en Europa, Así , África o América, en novela o en cómic. Leedla. No os quedéis en la mera novela de aventuras... que podéis, ¡Id más allá!

Así descubriréis una joya mayor que si os quedáis sólo con la parte de aventuras, que como he dicho tampoco se queda manca.

martes, 10 de febrero de 2026

"VIVIR Y APRENDER" de Bruno Lernout

 

Buenos lectores:

"Vivir y aprender" se sitúa en una frontera difusa entre la autobiografía, el relato de formación y la reflexión ética, algo especialmente significativo en un tiempo acelerado donde la vida parece haber perdido aquella musicalidad pausada —ya no clásica, quizá ni siquiera jazz a lo Erroll Garner— que permitía mirar el pasado como parte viva del presente. Vivimos en un mundo intenso y fluido donde, aun sin concebir la existencia como un proceso lineal, seguimos bajo el peso de lo que nos precede. En ese contexto, Bruno Lernout no escribe para construir un personaje literario, sino para comprenderse a sí mismo y, en ese gesto honesto, invitar al lector a hacer lo mismo. Desde el inicio queda claro que no se trata solo de contar una historia, sino de explicar por qué se es como se es.

El libro avanza de forma episódica, casi conversacional, encadenando recuerdos familiares, trabajos, viajes y encuentros fortuitos. Esa estructura fragmentaria conecta con una manera de entender la vida como una suma de experiencias que continúan resonando en el presente. La figura del abuelo pacifista, marcado por las guerras mundiales, y la de unos padres portadores de valores diversos y a veces contradictorios —cristianos, nacionalistas, socialistas y racionales— configuran una identidad que se construye más a partir de preguntas que de certezas.

Es en este ambiente donde descubrimos cómo nos seducen obras como esta donde un hombre, con cuentos o historias relatadas de forma corta, habla de su paso por el mundo. Y, con sencillez, nos invita a buscar libros de viajes y vidas como si fuese un David Garrick (aquel actor que devolvió a Shakespeare al centro del escenario) reaviviando el interés por Shakespeare.

A partir de aquí, este libro seduce por esos pequeños relatos personales que acompañan a un hombre en su tránsito por el mundo. Lernout parece invitarnos, con una sencillez casi pedagógica, a mirar con más atención, del mismo modo que un maestro invita a sus alumnos a descubrir el secreto oculto de un cuento aparentemente infantil. Aquí no puedo evitar recordar a mi profesor de 2º de EGB, Xosé Dopico, en el Colegio Virxe da Cela de O Xestal, en Monfero, cuando nos pedía que leyésemos con detenimiento "El gato con botas" de Charles Perrault para descubrir su secreto. A pesar de la diferencia de tono, he visto algo semejante en este libro: también aquí hay una “parte secreta” del viaje, algo que solo se revela a quien lee con atención.

Uno de los hilos más sugerentes del libro es la relación entre el contexto histórico y las decisiones individuales. El episodio del abuelo en Skopje tras el terremoto, descubierto casi por azar muchos años después, muestra cómo la memoria familiar se entrelaza con la Historia en mayúsculas. No hay épica ni grandilocuencia, sino una constatación serena de cómo los grandes acontecimientos dejan huellas íntimas y silenciosas. Puede hablarse, así, de una doble genealogía del destino: la que depende de nuestras decisiones y la que nos precede y condiciona.

Lernout no idealiza su recorrido vital. Aparecen la precariedad, los errores y la culpa —como en el pasaje de los alemanes que donan plasma por necesidad— junto a situaciones límite como la deserción, el uso de documentos falsos o la supervivencia en distintos países europeos. Estos episodios no se presentan como justificación, sino como parte de un aprendizaje duro, ambiguo y moralmente complejo. Aquí resuena, aunque desde otro registro, la idea de André Gide: siempre existe en la vida humana un acto que no responde a una finalidad clara. Pero, a diferencia del francés, Lernout no recurre a la sátira; su tono es sobrio, directo, casi teatral sin proponérselo, como si algunos pasajes pudieran inspirar una pieza escénica.

En la segunda mitad del libro, la reflexión se vuelve más explícita. La enfermedad, la búsqueda de terapias alternativas y la desconfianza ante respuestas simples introducen una dimensión casi filosófica: la unión entre cuerpo y mente y, al mismo tiempo, la frustración de no hallar una explicación definitiva. Incluso cuando aparece la ironía —como en el episodio del médico ayurvédico— persiste una inquietud auténtica por comprender qué significa cuidarse y vivir bien.

Los capítulos ambientados en Arzúa, la biblioteca y las relaciones cotidianas aportan un contrapunto de calma. Tras el movimiento constante, los viajes y las crisis, el libro sugiere que el aprendizaje no ocurre solo en situaciones extremas, sino también en la vida común, en los vínculos sencillos y en la observación atenta de los demás. "Vivir y aprender" no ofrece una moraleja universal ni un secreto revelado; su valor reside en mostrar una vida atravesada por contradicciones, dudas y revisiones constantes. No enseña cómo vivir, sino cómo pensar la propia experiencia, y ahí radica su verdadera fuerza.

lunes, 2 de febrero de 2026

Una lectura fuera de tiempo: "EL GATOPARDO" de Giuseppe Tomasi di Lampedusa

“Ejemplares de El Gatopardo. Libros leídos, releídos y marcados por el tiempo, como la propia novela.”
Lectores:

En diversas ocasiones las lecturas nos llevan por caminos que terminan donde uno no se lo espera. Terminaba yo de ver hacía nada la película de "El Gatopardo" en televisión cuando desde uno de los clubes de lectura en los que estoy tocó leer la novela.

Obviamente, mi lectura estaba influida por las lecturas precedentes de Verne y haber visto la película en un mismo arco de tiempo. 

Más llegue a poder constatar de esta obra lo siguiente. 

Muchos concuerdan en que esta obra de Lampedusa es una de las más relevantes del s. XX en Italia, tal vez por la igualdad entre revuelo y admiración que despertó entre los lectores italianos de su época.

Personalmente, después de leerla no soy capaz de definirla como novela historica, pues crreo que es más una novela que juega con la apariencia y el contexto de la historia para contar un "algo" que se intuye en toda la obra pero que tarda uno en descubrir: la psicología de las personas y la sociedad en la que viven.

En este sentido cobra especial relevancia la célebre frase: “Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie”. No funciona únicamente como un aforismo ingenioso ni como una síntesis política del Risorgimento italiano, sino como una clave psicológica y moral de toda la novela. El cambio no aparece aquí como progreso auténtico, sino como una estrategia de conservación: se modifican las formas, los nombres y los símbolos para que las estructuras profundas —sociales, morales y humanas— permanezcan intactas. Esta idea recorre la obra como una corriente subterránea que condiciona tanto a los personajes como al lector, obligándolo a preguntarse hasta qué punto el movimiento histórico es real o solo una ilusión cuidadosamente escenificada.

La mirada de centra en el Principe de Salina y, por asi decirlo, cieto ambiente de nobleza y burguesía, de politica y politizables que son siervos sin saberlo o sabiendolo claramente de arquetipos y costumbres. El autor juega con el tiempo y los sucesos dependiendo de la necesidad narrativa y el contexto al que se quiere llegar. Mñas estoy seguro que el autor conseguiría el mismo efecto en el lector de lentitud y cadencia narrativa si el protagonista fuese un mendigo, o un espúa, o alguien que huye de algo y toda la acción se rodease de ese otro ambiente o ambientes en muchos casos contrapuestos al que aquí encontramos y se nos presenta.

Esta lectura conecta de forma natural con otras grandes novelas del siglo XX que utilizan la historia como telón de fondo más que como verdadero motor del relato. Pienso, por ejemplo, en Doctor Zhivago, donde la Revolución rusa tampoco es el centro emocional de la obra, sino el marco dentro del cual se exploran la identidad, la fidelidad a uno mismo y la erosión de los ideales. Tanto Lampedusa como Pasternak parecen coincidir en que los grandes cambios históricos importan menos por lo que prometen que por lo que revelan de la fragilidad humana y de la dificultad de vivir con coherencia cuando el mundo se redefine constantemente.

De una forma narrativa con un ritmo anticuado para el s. XX y no digamos para el s. XXI se descubre como un juego con el lector al que de inicio le parecera tan pedante, hedonista y egocéntrica como el protagonista . Es un juego, y no creo que sea un problema sino una concesión desde el presente del autor al futuro de quienes la lean para que recuerden otra forma de narrar como otra forma de vivir.

En este juego con el lector también se despliegan ideas muy concretas sobre la virtud, la educación, la seducción y el carisma. El Príncipe de Salina no destaca por una moral ejemplar en sentido estricto, sino por una forma de dignidad consciente de sus límites. Su educación y su cultura funcionan más como un refugio interior que como un instrumento de poder, y su carisma no nace de la acción sino de la lucidez y la aceptación del propio ocaso. Frente a él, otros personajes encarnan una seducción más pragmática, adaptada a los nuevos tiempos, donde la apariencia de modernidad sustituye al contenido ético sin que ello implique una mejora real.

En contraste con estas figuras, el sacerdote —lejos de ser un mero elemento decorativo— actúa como una voz de la conciencia colectiva, no siempre escuchada ni respetada, pero persistente. Representa una moral que no se adapta al ritmo del cambio político ni social y que, precisamente por eso, resulta incómoda. No es tanto un juez como un recordatorio constante de aquello que se pierde cuando la astucia sustituye a la ética y cuando el acomodo se impone sobre la reflexión.

Sociedad, historia, romance... La obra expone y se expone hablando de defectos tanto como de virtudes señalando lacras a corregir, abusos que repudiar pero también  valores y tradiciones que se han ido perdiendo, olvidando, ocultando pero que siguen prevaleciendo bajo la fachada de modernidad que hay en nuestros días.

Todo ello no podría entenderse sin Sicilia, que no es solo el escenario sino un personaje más de la novela. Una Sicilia inmóvil y contradictoria, cargada de belleza, decadencia y fatalismo, que condiciona a quienes la habitan tanto como sus propias decisiones. La isla actúa como una fuerza silenciosa que moldea el carácter de sus gentes, reforzando la sensación de que el tiempo allí no avanza, sino que gira sobre sí mismo. En ese sentido, la imposibilidad del cambio no es solo política o social, sino casi geográfica, climática y espiritual.

Creo no haberla disfrutado como debiese pues el cine me condiconó como antes dije mucho la lectura. Sin embargo, pienso darle un tiempo y volver a leerla sin tiempos, ni prisas no la presión de leerla dentro del plazo de un club de lectura.

Vosotros si podéis leedla antes de ver la película. Leedla y no la desechéis por parecer lenta.